De la ciencia al cuidado

El impacto de la radioterapia en tu salud cutánea

La radioterapia es uno de los tratamientos más utilizados en la lucha contra el cáncer. Se basa en
el uso de radiación de alta energía para destruir o dañar las células malignas, impidiendo que
crezcan y se multipliquen. Aunque es altamente efectiva, también puede afectar a los tejidos
sanos cercanos, especialmente la piel.

¿Cómo actúa la radioterapia sobre la piel?
No todas las pieles reaccionan igual. Las pieles más gruesas o con mayor contenido graso suelen
tolerar mejor la radioterapia, mientras que las pieles finas, secas o muy claras tienden a mostrar
mayor sensibilidad. Factores como la edad, la genética y los antecedentes de enfermedades
cutáneas también influyen en la reacción.

¿Qué son los marcadores de radioterapia y para qué sirven?
Durante el tratamiento, los médicos utilizan marcadores especiales que se colocan sobre la piel en
las zonas que recibirán la radiación. Estos pueden ser puntos de tinta, pequeños tatuajes o
adhesivos temporales. Su función es asegurar que cada sesión de radioterapia sea aplicada
exactamente en el mismo lugar y con la dosis correcta, evitando dañar tejidos sanos alrededor.
Gracias a estos marcadores, el tratamiento es más preciso y seguro, maximizando su eficacia.

¿Para qué tipos de cáncer es más efectiva?
La radioterapia se utiliza en múltiples tipos de cáncer, ya sea como tratamiento principal,
complementario o paliativo. Suele recomendarse con frecuencia en cáncer de mama, cabeza y
cuello, próstata, pulmón, piel y cerebro, entre otros. Su versatilidad y capacidad de actuar
directamente sobre la zona afectada la convierten en una herramienta esencial en la oncología
moderna.

Cuidados de la piel antes, durante y después del tratamiento
-Antes: mantener la piel limpia e hidratada, evitando el uso de productos irritantes.


-Durante: aplicar cremas específicas recomendadas por el médico, usar ropa de algodón
para reducir la fricción y proteger la zona tratada del sol.

-Después: continuar con la hidratación diaria, vigilar cualquier cambio y acudir a revisiones dermatológicas si aparecen molestias persistentes.

Un aliado para aliviar los efectos
Aunque la radioterapia puede ser un reto para la piel, hoy existen opciones para hacer más
llevadero el proceso. XonRID está formulado para aliviar la irritación y mejorar la recuperación
cutánea, brindando confort a quienes atraviesan este tratamiento.

La radioterapia es un paso valioso en el camino contra el cáncer. Con el cuidado adecuado, la piel
puede mantenerse fuerte y protegida durante cada etapa del proceso.

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