No es tu imaginación, tu cuerpo sí está cambiando (pero no tienes que sufrirlo)

La perimenopausia puede llegar sigilosamente, con síntomas que muchas mujeres
no identifican como parte de una transición hormonal. Pero entender este proceso
puede marcar la diferencia entre vivirlo con incertidumbre o enfrentarlo con
conciencia, herramientas y bienestar.

¿Qué es la perimenopausia?
La perimenopausia significa literalmente “alrededor de la menopausia” y se refiere
a la fase previa a la menopausia, cuando la producción de estrógeno y
progesterona comienza a disminuir de forma irregular. Puede iniciar desde los 35
años, aunque muchas mujeres comienzan a notar cambios en la década de los 40.

Durante esta etapa, los ciclos menstruales se vuelven impredecibles, se
experimentan sofocos, alteraciones del sueño, irritabilidad, cambios en la libido, y
también aparecen síntomas físicos como sequedad vaginal, infecciones urinarias
recurrentes o pérdida de masa ósea. Todos estos síntomas son producto del
descenso hormonal y pueden afectar profundamente la calidad de vida.

¿Cómo impacta la perimenopausia a tu bienestar?
Además de los cambios en el ciclo menstrual, muchas mujeres experimentan:
-Fatiga crónica y menor energía.
-Alteraciones emocionales, como ansiedad o tristeza sin causa aparente.
-Disminución de masa muscular y ósea, lo que incrementa el riesgo de
fracturas.
-Cambios metabólicos, como aumento de peso o alteración en los niveles de
colesterol.
-Problemas urinarios y digestivos, que antes no existían.

¿Qué soluciones existen?
Además de llevar un estilo de vida saludable y acudir a revisiones médicas
periódicas, la nutrición puede ser un aliado clave. Los polifenoles, compuestos
antioxidantes presentes en frutas, verduras y otros alimentos, han demostrado
tener beneficios importantes durante la perimenopausia.

Beneficios de los polifenoles en esta etapa:
-Combaten el estrés oxidativo, reduciendo la inflamación celular que se
incrementa con los cambios hormonales.
-Mejoran la salud cardiovascular y la elasticidad vascular, lo que protege el
corazón y ayuda a estabilizar la presión arterial.
-Modulan el estrógeno de forma natural, aliviando síntomas como los
sofocos o cambios de humor.
.Fortalecen el sistema inmune, protegiendo al cuerpo en un momento donde
puede volverse más vulnerable.
-Contribuyen a la salud ósea y muscular, reduciendo el riesgo de
osteoporosis.

Entre los polifenoles más estudiados se encuentran los de origen vegetal como el
brócoli, té verde, cúrcuma y granada, conocidos por sus efectos antiinflamatorios y
protectores.

Un aliado desde la ciencia
Para quienes buscan incorporar polifenoles de forma práctica y efectiva, existen
suplementos respaldados por evidencia científica que combinan estos compuestos
con vitaminas antioxidantes. Uno de ellos es Pomi-T que, entre otras funciones,
ayuda al cuerpo de las mujeres a enfrentar los retos de la perimenopausia sin
recurrir necesariamente a tratamientos hormonales.

Porque envejecer es natural, pero sentirte bien es una decisión que puedes tomar
desde hoy, con herramientas que acompañen a tu cuerpo en cada etapa.

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